Acabados magníficos, sonido espectacular.
Una belleza de instrumento fiel al original (con sus pros y sus contras).
Si abres el tono, ruge como una bestia. Si lo cierras, el sonido es todo dulzura.
Por la composición de la pastilla, hace algo de ruido, pero aceptable.
El ajuste del alma es tradicional, mediante tornillo en la base del mástil. Requiere desmontar o usar una llave especial.
Las selletas de fibra sujetan dos cuerdas cada una, por lo que el ajuste es más laborioso, pero sin problemas.
Totalmente fiel al original del 54.
Una maravilla.